Precomunión

/ abril 26, 2018

Como podéis ver en casi todas partes, hoy en día está muy de moda hacer sesiones de precomunión en exteriores.

Además de la típica sesión fotográfica que se realiza unas semanas antes de la gran fecha para confeccionar recordatorios o invitaciones; hace unos años es más que tendencia hacer una sesión precomunión completa en exteriores.

En esta ocasión queremos hablaros de como preparamos este tipo de reportajes, para ello tenemos en cuenta ante todo la fecha del evento. Para una buena organización debería hacerse el reportaje mínimo unas 3 semanas antes de la ceremonia. Así nos dá tiempo a procesar el trabajo y vosotros podáis aprovechar para escoger con calma las fotos que más os gusten para elaborar invitaciones o recordatorios. Éstos suelen tardar unos días entre la maqueta, si fuese necesaria, y montaje, además de los días que suelen tardar los envíos ya que se mandan a laboratorio.

No vamos a entrar en tipos y modelos de invitaciones o recordatorios. Hoy día hay infinidad de estilos, de productos personalizados y útiles fuera de los comunes tarjetones o marcos de comunión. Así que eso va mucho al gusto de cada familia y por supuesto de la disponibilidad de presupuesto.

Volviendo a la preparación del reportaje, una vez puesta a punto el equipo fotográfico: cámaras, flashes, reflectores, y cuanto complementos creamos necesarios. Toca la búsqueda de una ubicación acorde al tipo de sesión que queremos realizar, siempre consultando con los padres por supuesto, dependemos de su disponibilidad. En Luxmantica nunca dudamos en tener en cuenta las peticiones o las ideas tanto de niños como grandes, aunque nos suponga ir un poco más lejos o dedicar un rato más, nos encantan los retos.

En esta ocasión en concreto dimos con un paraje inigualable, en nuestra querida Galicia, sin ánimo de hacer publicidad turística, se encuentran rincones maravillosos a unos pocos km. Acudimos al curso de un río, con unas cuantas caídas de agua naturales, que albergan molinos ya en desuso. Hace unos cuantos años acertaron en acondicionarlo con pasarelas de madera para hacer accesible la visita y en nuestro caso nos ha dado una ubicación de diez para que luzcan los fondos en nuestras fotografías.

Si ya habéis visitado nuestro apartado de comuniones os habréis fijado que en realidad esta sesión no salió como parecía en un principio o como realmente creíamos que teníamos planeado, y es que a veces las cosas improvisadas salen muchísimo mejor. Quisimos empezar probando en el sitio más atrevido con el traje de comunión y terminamos con un buen chapuzón inesperado. Como podréis comprobar no nos impidió seguir adelante con las fotos aunque fuese ya la parte de vestido de calle, secando a la peque de un bañito con el que no contábamos, al menos no tan pronto, pero continuamos con las mismas ganas e ilusión después de jugar con el agua. De ahí estas tomas que estáis viendo sin el atuendo de ceremonia.

Para tranquilidad de todos, el vestido está en perfectas condiciones, se ve que las telas aguantan una tarde de trote fotográfico con baño incluido. Lavar, secar y listo para el siguiente reportaje, porque sí, debido a este pequeño percance, hemos hecho otra sesión de precomunión, pero esta vez en seco, de la que ya podréis ver más tomas en nuestras redes sociales.

No puedo terminar sin agradecer enormemente la disposición de atreverse a todo, el buen hacer de la mamá en peluquería, aunque el agua nos estropease el peinado, y la confianza de esta familia en concreto y de tantas otras que dejan sus reportajes en nuestras manos. Nos queda un gran sabor de boca sobretodo viendo como los peques, además de aguantar el rato formal de fotos, se lo pasan en grande y disfrutan, porque así podemos conseguir esas capturas de naturalidad y espontaneidad que tanto nos definen.