Visita al mundo de Harry Potter

/ marzo 16, 2018

Se acerca a su fin la exposición sobre el mago de J.K. Rowling en IFEMA Madrid y nos hemos acercado a la capital para conocer los entresijos que esconde el mundo de Harry Potter.

Qué nos vamos a encontrar en Harry Potter The Exhibition. Os contamos qué nos dicen y qué hemos visto. Pero lo mejor, os enseñamos un poquito de lo que hemos visto por dentro.



Esto nos cuenta la web de la expo: “Harry Potter The Exhibition es una exposición itinerante de más de 1.400 metros cuadrados, donde los visitantes podrán admirar en primera persona cientos de objetos y artefactos utilizados en las películas de Harry Potter, disfrutar de los escenarios inspirados en los decorados de la filmografía, y sorprenderse con el increíble trabajo manual y artístico que se esconde tras el vestuario, el atrezo y las criaturas fantásticas originales de la película. La exposición incluye algunas de las localizaciones más populares de las películas, incluyendo la sala común y el dormitorio de Gryffindor™, aulas como la de Pociones o Herbología, y el Bosque Prohibido. Estos escenarios contienen cientos de objetos de atrezo, trajes y criaturas fantásticas que fueron utilizados durante el rodaje de la icónica serie. Los visitantes podrán entrar en el campo de Quidditch™ y lanzar una pelota Quaffle, extraer de la maceta una mandrágora en clase de Herbología, e incluso recorrer la cabaña de Hagrid y sentarse en su gigantesco sillón”.


Como puntos fuertes está siempre el propio reclamo de la saga que siempre atrae a todos sus seguidores, miles de detalles y objetos y alguna zona interactiva como el lanzamiento de balones en un mini campo de Quidditch o escuchar como gritan las mandrágoras cuando las intentas quitar de sus macetas, ¡ojo! pesan lo suyo y son igual de cansinas que en la película. La entrada al comedor y la casa de Hagrid  han sido sin duda mis lugares favoritos, muy logrados, sobre todo el sofá enorme de Rubeus en el que te puedes sentar y casi recostarte.

Por el contrario, la exposición se hace algo corta, supongo que quizá por problemas de espacio, pero una exposición así daría para algo más. La iluminación muy baja en exceso, ambienta genial las escenas pero también evita que la gente pueda hacer fotos (está prohibido disparar con flash) y además ha sido un poco decepcionante la calidad de la foto que te hacen a la entrada que, por el precio de 15€, poca gente o ninguna se lleva ya que el montaje que te dan es un poco escaso de calidad. Por último también han incluido un pedacito de Ollivader’s, pero en la tienda de regalos, con el único fin de vender réplicas de las baritas a precios muy poco económicos, como si la entrada de casi veinte euros fuera ya un precio escaso.


Sin embargo la experiencia en términos generales ha valido la pena, hemos pasado un buen rato emocionante y envueltos en decenas de recuerdos de la saga.